Arco minero, terrorismo, secuestro y persecución política

Opinión | Por: Américo De Grazia, diputado y Comisionado Presidencial para el Arco Minero y Ambiente

Muere abatido “El loco Iván”, terrorista de la FARC, franquicia colombo-cubana que opera a sus anchas en el estado Bolívar.

Secuestrado el empresario venezolano Andrés Antonio Fernández por un comando de la DGCIM, en Pacaraima, Brasil.

Encarcelan al ex Alcalde de Tumeremo Carlos Chancellor en Porlamar, Margarita.

Tres casos triangulados bajo la sombra del arco minero de la muerte que ocupa el 50% del territorio nacional.

Al desvelar el entramado que ocultan las tres noticias, nos encontramos con el oscuro mundo que se oculta detrás del oro de sangre que como telón de fondo aparece en estos y casi todos los crímenes que ocurren en el territorio del nuevo Dorado.

Basta formular algunas preguntas con bisturí para comprender el porqué de estas cosas.

¿Enfrentamiento entre FANB y FARC? Falso. ¿”El loco Ivan” cae abatido en un enfrentamiento con las FANB? Falso.

La noticia la divulgaron redes cercanas al oficialismo, diseñadas para ese propósito, y que están al servicio del G2 cubano para vender la especie, las cortadas que más les convengan; toda vez que el gobierno de Iván Duque, en Colombia, ofrecía más de US $ 800 mil en recompensa.

Generando así una «muerte» hollywoodense para que este terrorista siga operando libremente, y fortalecer así el control operacional de las FARC como grupo armando en la explotación de minerales en conflictos, drogas y extorsión.

El narcomadurismo, cumpliendo su parte en el guión elaborado desde la Habana, cuida de cumplir todo lo que ordena la inteligencia cubana, de suerte que Nicolás Maduro se mantenga en el poder, y que sirva de corta fuego ante posibles rebeliones internas o de aliados internacionales.

Se logra, también, que las FARC conserve su santuario en esta zona franca para el terrorismo, que hoy es identificada como Venezuela y proteger la vida del “difunto” Iván Marchan Gómez, liberándolo así del molesto papel de ser un perseguido.

Mientras que el secuestro por parte del DGCIM de Andrés Antonio Fernández, “Toñito”, en Brasil; dejó a la cúpula militar del “cartel de los Soles” al desnudo, toda vez que una poblada lo rescató de manos de oficiales de la FANB, en medio de forcejeos y transmisiones vía celular en pleno desarrollo. ¿Si el secuestrado tiene cuentas pendientes con la justicia venezolana, cómo es que no interpusieron ninguna orden de búsqueda y captura ante organismos policiales internacionales, como la DIGEPOL?

Y por último la detención arbitraria del ex alcalde de Tumeremo Carlos Chancellor en Porlamar, imputándole hechos de cosas juzgada, procesada y cancelada por el líder guayanes con más de 5 años de prisión, por haberse opuesto a la Misión Piar, tituló que ostentaba en los tiempos de Chávez, el Arco Minero. Pero que hoy sigue teniendo efectos financieros catastróficos contra el país. Fue entonces que se le expropió a Cristallex la concesión minera en Las Claritas.

Hoy esta empresa le gana litigio al país, embarga la nación y pretende ejecutar el cobro, apoderándose dé Citgo en Houston. ¿Entonces, cárcel para Chancellor, que defendía el patrimonio de los venezolanos en su municipio y complicidad criminal a quienes vulneraron con su populismo irresponsable el patrimonio de los Venezolanos?

El arco minero es una muestra irrefutable, de la kakistocracia chavomadurista, el gobierno de los mediocres; del que podemos concluir como desastre en todos los terrenos. Ambientales, sociales, económicos y humanos. Todo, ejecutado bajo el emblema del socialismo del siglo XXI, pero con un criterio criminal y con unos niveles de impericia que sólo es medible por la magnitud del fracaso con el que hoy se contabilizan veinte años de destrucción.

Comisión Presidencial para el Arco Minero y Ambiente / Foto: @surdelorinoco

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