Canadá dejó de comprar oro a una empresa de Guyana por estar vinculada al régimen

La empresa canadiense, Royal Canadian Mint Company, que acuña las monedas de curso legal y de colección de Canadá, suspendió su compra de oro producido por una empresa guyanensa tras ser vinculada a la minería ilegal en Venezuela, controlada por las mafias existentes en el sur del país y de la que se vale el régimen de Nicolás Maduro para obtener divisas.

La empresa es El Dorado Trading. La entidad canadiense informó la decisión luego de que la London Bullion Mark Association (LBMA), el mercado mayorista de lingotes de Londres, le informara que había recibido una queja al respecto.

El Dorado negó la acusación, indicando en un comunicado que sus operaciones “cumplen con los estándares más altos en el que es uno de los sectores más regulados de Guyana”. También informó que “aún sin estar al tanto del intercambio entre ambas entidades, había estado en contacto con una auditora de renombre internacional -aprobada por la LBMA- para efectuar una auditoría de su cadena de suministro y cumplimiento de obligaciones legales”.

Sin embrago, la defensa de la minera, la entidad canadiense aún no ha informado de cambios en su postura de suspender la operatoria “hasta nuevo aviso”. La venta de oro ilegal representa una de las únicas fuentes de ingresos del régimen. El mineral es extraído a través de trabajo esclavizante en el sur del país, especialmente el Arco Minero del Orinoco, trascendiendo a los estados Bolívar, Delta Amacuro y Amazonas, áreas donde además abunda el tráfico de personas, la explotación sexual y la extorsión.

Además de las masacres ocurridas relacionadas al comercio ilícito de minerales, como la del 22 de febrero de 2019, cuando la población indígena Pemón: San Francisco de Yuruani, fue objeto de una masacre, que acabó con la vida de 3 pemones y 12 resultaron heridos, todos por disparos efectuados por uniformados del régimen.

Nueve meses después, el 22 de noviembre, ocurrió otra masacre en el país. En esta ocasión, en la comunidad indígena Pemón del poblado de Ikabarú, al límite de la frontera con Brasil, donde sujetos vestidos de negro dispararon  y dejaron a 8 personas fallecidas.

Asimismo, en el informe de la Comisión de Determinación de los hechos, efectuado por Michelle Bachelet, se pide la disolución de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES), y llama a que se investiguen las ejecuciones extrajudiciales en operativos de seguridad.

Añadió Bachelet que los asesinatos, ejecuciones extrajudiciales, así como el uso de la fuerza excesiva y letal deben investigarse a fondo, “con la responsabilidad de los autores y las garantías de no repetición”.

La práctica es controlada por mafias locales con la aquiescencia del régimen. Y, según informes, por cada cargamento que el Ministerio de Minas del régimen entrega al Banco Central de Venezuela, sale del país por contrabando hasta tres y cuatro veces la carga.

Uno de los últimos informes, elaborados por la organización Kapé Kapé, reveló que el incremento desmedido del contrabando en el Arco Minero se debe a la conformación progresiva de prácticas delincuenciales, con participación de distintos que manejan cuantiosas cantidades de oro, coltán, diamantes y otros minerales de modo ilegal, lo cual “solo ha sido posible a partir de la complicidad que el Estado ha tenido con distintos grupos, dentro de los cuales se encuentran: sindicatos, disidentes de las Fuerzas Armadas de Revolucionarias de Colombia (FARC), del Ejército de Liberación Nacional (ELN), Fuerzas Armadas del país y altos funcionarios del gobierno”.

Aspecto que además ha denunciado el Comisionado Presidencial para el Arco Minero del Orinoco, diputado Américo De Grazia, en reiteradas oportunidades.

El presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, ha solicitado a la comunidad internacional que catalogue al producto como “oro de sangre” y que, aún si no se logra identificar el paradero de las toneladas que no terminan en manos del régimen, eviten que la cantidad que sí lo hace sea comercializada.

El régimen continúa comercializando oro con otras naciones. Así lo confirmó Yahya Safavi, mayor general de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, quien además dio detalles de los movimientos entre ambos países para concretar las transacciones.

“Le dimos gasolina a Venezuela y recibimos lingotes de oro que trajimos en aviones a Irán para evitar cualquier incidente durante el tránsito”, dijo el asesor del comando general de la milicia iraní durante una ceremonia denominada “Continuación de la Sagrada Defensa en el Frente de Resistencia”.

Para Irán, los buques representan una forma de recolectar dinero para su régimen y de contrarrestar la presión de Estados Unidos, cuyo presidente Donald Trump ha llevado a cabo campañas contra ambos países.

Comisión Presidencial para el Arco Minero y Ambiente

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *