Continúan las alertas de otro desastre ecológico por inclinación de tanquero petrolero en el golfo de Paria

Una foto tomada el pasado 13 de octubre mostraba un buque cisterna inclinándose peligrosamente, publicó Conflicts News Worldwide en su cuenta de Twitter

El tanquero “Nabarima”, que carga más de un millón de barriles de petróleo, se había inclinado peligrosamente y corría el riesgo de naufragar en el golfo de Paria.

Gary Aboud, secretario corporativo de Fishermen and Friends of the Sea, organización ambientalista de Trinidad y Tobago, también había alertado que “El Nabarima es inestable y se hunde”.

 “Hace un par de meses, hubo informes de que el barco se estaba inclinando y que algunos compartimentos se inundaron; esos problemas se solucionaron, pero está claro que ahora hay grandes problemas”, puntualizó Conflicts News Worldwide.

Ahora hay otro tanquero que acompaña al Ícaro en las operaciones de aliviar la carga del Nabarima, informó Armand Delon, ingeniero de Química y Petróleo de la Universidad Central de Venezuela, en su cuenta de Twitter. El tanquero Ícaro tiene capacidad de 600.000 barriles de crudo.

Ante tal situación, el comisionado presidencial para el Arco Minero y Ambiente, diputado Américo De Grazia, señaló que “estamos ante la antesala de otro desastre ecológico”, y responsabilizó a la ENI italiana y la narco tiranía de Nicolás Maduro.

De acuerdo a información publicada en Efecto Cocuyo, los ambientalistas advierten que animales marinos, mamíferos, reptiles y más de 180 especies de aves se verían afectados negativamente por un derrame de crudo en este lugar.

Las asociaciones apuntan que el derrame del Exxon Valdez de 1989, uno de los desastres ambientales más graves de la historia, podría quedarse pequeño respecto al potencial del Nabarima, ya que las cantidades reportadas de petróleo crudo serían cinco veces mayores.

Riesgos del naufragio del tanquero

La red noticiosa Cari-Bois Environmental, iniciativa de la Fundación Cropper y sus socios, contactaron al equipo de científicos y expertos ambientales de la entidad sin fines de lucro trinitense SpeSeas para determinar cuáles serían los posibles impactos ambientales en caso de ocurrir el derrame.

Los ecosistemas que cubren el golfo de Paria incluyen bosques de manglares, lagunas costeras, estuarios, playas y costas arenosas, costas rocosas, ecosistemas oceánicos abiertos y su biodiversidad asociada. Dependiendo de la trayectoria del potencial derrame de petróleo, todos estos ecosistemas estarían en riesgo.

El golfo de Paria ofrece importantes rutas migratorias y hábitats a megafauna, como aves, ballenas, delfines, tortugas y otra fauna marina, y también especies de importancia comercial, como camarones y pescado, que probablemente se verán afectados.

El petróleo puede ahogar a los organismos, revestir las plumas de las aves y la piel de otros animales. La irritación de piel y de los ojos puede ser resultado de la exposición externa, mientras la exposición interna puede ocurrir vía ingestión o inhalación. Los derrames de petróleo también pueden afectar las capacidades de los organismos marinos para encontrar comida, huir de los depredadores, respirar y reproducirse. Puede haber una menor sobrevivencia de crías debido a la persistencia de tóxicos en la cadena alimenticia, que a su vez afecta a los órganos.

Además, el golfo de Paria es el terreno más importante para la pesca de camarón y pescados en Trinidad y Tobago. Más de la mitad de la actividad pesquera en el país se da ahí.

¿Qué hacer?

El Plan de Contingencia Nacional de Derrames de Petróleo (2013) de Trinidad y Tobago prioriza la salud humana y de importantes ecosistemas marinos como arrecifes de coral y manglares. También hay un Plan Bilateral de Contingencia de Derrames de Petróleo entre Trinidad y Tobago y Venezuela que data de 1989, que guiará la respuesta a cualquier derrame.

Las estrategias de respuesta para derrames de petróleo en aguas abiertas generalmente incluyen contención, desnatado, retiro, almacenamiento, dispersantes y quemas en el lugar.

Sin embargo, aún no hay ningún tipo de respuesta por parte del régimen de Nicolás Maduro, respecto al caso, a pesar de las alertas que existen de un gran desastre ecológico.

Inspección del Nabarima

El plan de la italiana ENI para drenar el buque de almacenamiento de petróleo Nabarima, varado en el golfo de Paria, se había retrasado durante semanas, supuestamente debido a las preocupaciones sobre las sanciones de Estados Unidos al régimen de Nicolás Maduro, informó Argus.

La unidad flotante de almacenamiento y descarga, con bandera venezolana, considerada un riesgo ambiental potencial, había sido incluida en las prioridades, luego de que los trabajadores informaran de inundaciones dentro y fuera del barco. A principios de septiembre, ENI indicó que la embarcación se había estabilizado y se había resuelto una fuga de agua.

El Nabarima tiene capacidad de hasta 1,3 millones de barriles de crudo. Había estado amarrado en el campo costa afuera Corocoro, en el golfo de Paria, durante 10 años. El campo pertenece a PetroSucre, empresa conjunta operada por Petróleos de Venezuela. ENI tiene una participación del 26%.

Comisión Presidencial para el Arco Minero y Ambiente

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