Crisis del gas doméstico convirtió al Parque Cachamay en almacén de leña para cocinar

En este pulmón vegetal se concentran quienes talan árboles y quienes viven de la recolección de árboles caídos y secos. Este problema viene ocurriendo desde hace más de un año

Los árboles de los parques naturales de Ciudad Guayana, estado Bolívar son las nuevas víctimas de quienes buscan un paliativo a la crisis del gas y quienes se aprovechan de la situación para comercializar leña.

Entre mayo y octubre de este año, seis personas han sido aprehendidas por delitos ambientales dentro del Parque Cachamay. En mayo hubo cuatro detenidos de acuerdo con Improambiente, y a principios de octubre dos ciudadanos más fueron arrestados por talar árboles verdes dentro del parque, actividad que degrada la superficie forestal y que es un delito ambiental.

“Considero que eso sí está mal (la tala y poda), porque están destruyendo un parque que es insignia de nuestra ciudad”, opinó un hombre que prefirió mantenerse en anonimato, mientras con machete en mano cortaba la rama gruesa de un árbol seco.

El excomerciante que se quedó sin trabajo durante la cuarentena recolecta la madera seca del parque desde hace unos dos meses, casi el mismo tiempo que tiene sin gas en la urbanización Orinoco, donde vive. Indicó que dos sacos llenos le duran una semana.

“Por la necesidad me toca hacerlo, me duele porque yo crecí con este parque. Como está la situación ahorita tengo que recurrir a esto, a buscar leña. Vamos para tres meses sin gas, pero todavía ni talo ni podo”, dijo.

También hay quienes comercializan la madera de árboles caídos, como un joven de 25 años quien también prefirió dar su testimonio bajo anonimato. Él vive de vender leña desde hace dos años, lo han detenido tres veces y ha sido acusado de talar árboles en el parque.

Relató que “para acá viene un gentío a buscar leña, yo dejé un cargamento en mi casa. No talo, recojo lo que ya se cayó, pero igual me han detenido y caído a golpes ya como tres veces”.

También ha recolectado leña para los comercios de alimentos en AltaVista y San Félix, sobre todo aquellos que venden comida italiana. Comentó que desde que detuvieron a dos personas por talar árboles en el parque, los negocios han dejado de encargarle leña.

“Es la primera vez que tengo que hacer esto por necesidad, la mayoría estamos así, a leña. No todos tienen la posibilidad de comprar una hornilla eléctrica ni tienen 20 dólares para comprar una bombona”, comentó Gilberto Alcántara, mientras cargaba un bulto de leña en carretilla.

Esta realidad no solo ocurre en Bolívar, en muchos estados los venezolanos se ven obligados a buscar leña para poder cocinar, debido a las fallas en la producción y distribución del gas doméstico. Entre 2018 y 2019 la producción de gas natural en Venezuela cayó 40%.

Contrapunto – Alonso Calatrava Rumbos

Francisco Mercado, de 66 años de edad, quien tala árboles cerca del Parque Cachamay, para poder cocinar, señaló que no le enorgullece, pero en su barriada pueden pasar hasta seis meses sin gas doméstico, y cuando llega deben rendirlo utilizando leña porque no sabe cuándo volverán a surtir, no hay garantía.

Para consolarse y sentirse menos culpable por el daño al ambiente, se dice a sí mismo que solo cortará árboles secos de la avenida, por respeto al ambiente y a la ciudad que lo recibió cuando llegó de Río Caribe buscando nuevas oportunidades. “Yo no sé qué más hacer, ¿qué otra opción tengo?”, se pregunta.

“Tenemos tanto tiempo sin gas que cuando llega tenemos miedo de que se acabe, perdemos hasta la cuenta de los días que pasan sin el suministro, ya ni sabemos cuándo tenemos y cuándo no”, dijo.

Importancia de contar con árboles en la ciudad

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), un árbol talado no solo significa menos sombra, es un recurso necesario para la salud y la sostenibilidad de las zonas urbanas, además de que los niveles de contaminación en el aire suelen ser bajos en ciudades bien planificadas con muchos espacios para áreas verdes.

Los árboles transforman el dióxido de carbono (CO2) en oxígeno, ayudan a descender la temperatura y a evitar golpes de calor, además de ser refugio para animales y ejercer otras funciones clave para el ecosistema.

Ciudad Guayana, la segunda urbe planificada de Latinoamérica, está perdiendo sus espacios verdes de forma acelerada, sin garantía de recuperación.

26/08/2020.- Irene Idalgo enciende fuego en el rin de la rueda de un carro a modo de estufa para cocinar con trozos de madera, Maracaibo EFE/Henry Chirinos

Cocinar con leña ocasiona graves daños para la salud

El médico Raúl Segnini, coordinador del área de triaje del Hospital Central de San Cristóbal, Táchira, dijo que personas que viven hacia las zonas rurales, son las más acostumbradas a estos fogones, pero que con el paso del tiempo, sufrirán las consecuencias de esta combustión.

«Hacer esto, es volverse más susceptibles a infecciones de índole bacteriana o a patologías respiratorias, como bronquitis, entre otras, pues exponerse a la leña es como fumar por muchos años» expresó.

El humo de leña, al igual que el tabaco, está demostrado que afecta el aparato cardiovascular y respiratorio.

Asimismo, el neumonólogo Carlos Cárdenas, señaló que cocinar con leña produce fenómenos reactivos, debido a que el humo es biocombustible, que al quemarse, produce irritación en la mucosa nasal, mucosa conjuntival en las vías respiratorias.

«El paciente puede tener tos, rinitis alérgica, secreción nasal, por lo que si una persona persiste con el fenómeno, puede desencadenar en cualquier momento, un efecto infeccioso» agregó.

Las personas más propensas a sufrir enfermedades respiratorias por cocinar con leña son quienes padecen rinitis alérgica, asmáticos, y niños, cuyas vías respiratorias no son muy grandes.

María García cocina en leña, San Cristóbal, Venezuela 05/08/ 2017. REUTERS/Luis Parada

Ante esto, el especialista recomendó ubicar las estufas en una zona ventilada pues «el gran problema radica que cuando cocinan la estufa está en un ambiente cerrado, y el humo produce más fenómenos de irritación de las vías respiratorias» apuntó.

Pero no es fácil sanar, para ello se requieren medicamentos que son costos y no se consiguen en cualquier farmacia. El médico Segnini indicó que quienes resulten afectados con enfermedad pulmonar intersticial debido al uso de leña para cocinar, deberán someterse a un tratamiento con inhaladores, nebulizadores, y esteroides.

Según lo detallado en Alberto News, lo más recomendado son salbutamol, budesonida, dipropionato de beclometasona con un costo de en bolívares, entre 1 millón 900 mil y 2 millones 500 mil.

Respecto a los antibióticos, los más recetados son, azitromicina, levofloxacina, moxifloxacina, cefalosporina, los cuales tienen un costo de 1 millón 700 mil hasta 4 millones de bs, este precio variará de acuerdo a la marca, y presentación.

Los esteroides como, prednisona, metal prednisona, deflazacort, tienen un costo de 1 millón 600 mil y 2 millones 5000 mil bs.

A todo esto se ve obligado el venezolano, producto de las consecuencias de la grave crisis que existe en el país. Muchos buscan “resolver” de alguna manera para cocinar diariamente y comer, y es que no tienen más opciones, ya que, adquirir una cocina eléctrica es casi igual a no tener gas, porque son constantes los cortes de luz en el interior del país durante varias horas al día. Aunado a esto, la estufa más económica tiene un costo de 15 dólares, mientras el sueldo mínimo de un venezolano, que tenga un empleo, y sea su única fuente de ingreso, es de menos de 1 dólar.

Fuentes: Correo del Caroní y Descifrado

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