Parque Nacional Canaima, patrimonio en peligro

La ONG SOS Orinoco alertó que en apenas dos años el 78% de la superficie del Parque Nacional Canaima ha sido ocupado por campamentos mineros que han devastado y desforestado gran parte de sus 30 mil kilómetros cuadrados

El Parque Nacional Canaima, ubicado en el estado Bolívar, fue creado el 12 de junio de 1962 por decreto nacional. En el año 1994, la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) lo incluyó en la lista de Patrimonio de la Humanidad. Cuenta con aproximadamente 3 millones de hectáreas y es el sexto parque nacional más grande del mundo. Además la extensión del parque es territorio ancestral del pueblo Pemón, el cual se ha visto gravemente afectado por la constante violación de sus derechos humanos.

La identidad ancestral de los pueblos y comunidades indígenas, sus derechos territoriales como legítimos pobladores, su autodeterminación, sus derechos humanos en conjunto son violados.

Muestra de ello, fue lo ocurrido el 8 de diciembre de 2018, cuando incursionaron en el parque 20 oficiales de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), específicamente en la zona minera, y mataron a tiros a un pemón e hirieron a otros dos.

La zona fue cercada por las fuerzas de seguridad a las órdenes del Estado, quienes persiguieron a los indígenas y los reprimieron con bombas lacrimógenas. El ministro de la Defensa del régimen de Nicolás Maduro, Vladimir Padrino López, aseguró días después que el episodio fue un enfrentamiento con mineros en el marco de la “Operación Tepuy Protector”. Pero nunca se probó que los pemones estuviesen armados.

En mayo de este año, un grupo de 13 indígenas yekwanas, un sanema y un wayúu resultaron heridos tras el ataque de un grupo armado que pretendía entrar por la fuerza a su territorio en la cuenca del río Caura. El día anterior al ataque, los indígenas habían negado a este grupo la entrada en la zona.

Inforgrafía: Runrunes

A finales de septiembre, indígenas de Amazonas rechazaron las actividades mineras de disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en sus territorios y solicitaron al grupo abandonar el lugar.

Desde hace varios años y en reiteradas ocasiones grupos indígenas de distintas zonas del país han denunciado la invasión de organizaciones criminales al territorio, y las actividades extractivistas, pero han sido desoídas todas estas denuncias.

Un mapa, diseñado por la ONG SOS Orinoco, revela que dentro del parque y en sus adyacencias existen 59 campamentos mineros operando. En dos años el número de estos campamentos aumentó en 78%. Es decir, 26 nuevos establecimientos de minería ilegal desde el 2018 hasta la fecha.

Más de mil hectáreas del Parque Nacional Canaima están intervenidas por la minería y 2.227 hectáreas del Parque Nacional Yapacana, en Amazonas también están siendo explotadas, según Kapé – Kapé.

No todas las minas que están en operación dentro de Canaima se pueden detectar fácilmente con imágenes de satélite. Hay muchas de pequeño tamaño y otras que se hacen con balsas flotantes en los ríos que sólo se pueden detectar con muy costosas imágenes de alta resolución.

En abril de 2020, el presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, señaló en una carta a la Unesco que las condiciones en el Parque Nacional Canaima cumplen con todos los criterios para incluirlo en la lista del Patrimonio Mundial en Peligro.

¿Qué implica ser un Patrimonio Mundial en Peligro?

Cuando un patrimonio mundial, como el Parque Nacional Canaima, enfrenta un peligro “comprobado” o “potencial” que deteriora la condición inicial por la que fue declarado puede ser incluido en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro. Las causas pueden ser naturales (erupción, tornado, inundación) o antrópicas, por ejemplo la actividad minera, desarrollo inadecuado de infraestructura, conflictos armados, entre otros.

Asimismo, el comisionado presidencial para el Arco Minero y Ambiente, Américo De Grazia, denunció la continua ejecución del Arco Minero. Dijo que los baches desérticos deben quedar registrados como obra de la barbarie chavista.

Por otra parte, la posición de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), es que la exploración y explotación de minas, petróleo y gas no deberían permitirse en sitios de Patrimonio Mundial Natural. Además, aquellas localizadas fuera de sitios de Patrimonio Mundial no deberían, bajo ninguna circunstancia, tener impactos negativos en estos lugares excepcionales. Igualmente, no debería utilizarse el cambio de límites en estos sitios, como una forma fácil de permitir actividades mineras.

Pulsando aquí se puede ver la cronología de la destrucción del Parque Nacional Canaima.

Una amenaza para la fauna

A estos graves atropellos se le suma la minería ilegal, que además de violar los derechos de los pueblos originarios y acabar con el ambiente, también devasta el hogar de miles de especies de la fauna silvestre, cientos de ellas endémicas.

También, la minería ilegal ha conllevado a la contaminación del 70% de las fuentes de agua dulce del país.

Desde la Comisión Presidencial del Arco Minero y Ambiente nos sumamos al llamado, urgente e imperativo, para el rescate del Parque Nacional Canaima que, producto de las mafias y grupos armados, se encuentra en peligro crítico.

Comisión Presidencial para el Arco Minero y Ambiente

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